El concepto abierto es una tendencia que ha ganado adeptos en los últimos años, no sólo en la arquitectura sino también en el diseño de interiores. Esto, porque los espacios son cada vez más reducidos, por lo tanto, es una excelente forma de darles amplitud y mayor conexión.

¿Cuáles son sus características y claves para aplicarlo de la mejor manera? Sigue leyendo que aquí te lo explicamos.

Definiendo el concepto abierto

En términos técnicos, el concepto abierto hace referencia a un diseño compuesto por un gran espacio central que agrupa varios ambientes. El más común suele ser el living, que además incorpora el comedor y la cocina.

Hace algunos años era una tendencia no muy conocida, lo común era ver casas o departamentos diseñados con muchos espacios independientes, es decir, mientras más habitaciones, mejor.

Hoy las cosas han cambiado, ya sea por los metros cuadrados disponibles en las grandes ciudades, las exigencias de los residentes o los nuevos estilos de vida. El concepto abierto llega entonces como un reflejo de lo que se ha convertido la vida moderna: más acelerada y multitarea.

Una casa con concepto de espacio abierto, en donde conviven el living, comedor y cocina en un mismo espacio.
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Crear espacios más amplios

Sin duda, una de las características más celebradas del concepto abierto es la sensación de amplitud que genera, algo que se valora el doble cuando los espacios son reducidos.

La inexistencia de barreras físicas y visuales, como un muro, hacen que el ambiente se vea más grande y aireado, permitiendo un flujo mucho más cómodo entre los espacios.

Una cocina con un mesón que también funciona como comedor.
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Mejor iluminación

Otra de sus ventajas, es que mejora exponencialmente la iluminación del espacio. Los muros o tabiques son una barrera contra la luz natural, así que al no tenerlos, podemos aprovechar al máximo la iluminación que entra por las ventanas.

Los espacios abiertos suelen tener varias fuentes de luz, como un gran ventanal en el living, y otras ventanas más pequeñas en la cocina o comedor. Todas juntas, harán de tu ambiente uno muchísimo más luminoso y fresco.

Incluso, si las ventanas son pequeñas o sólo existen en un sector, serán capaces de otorgar luz al espacio por completo.

Una sala muy iluminada.
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Aumenta la interacción con los demás

El diseño abierto es ideal para quienes disfrutan ser anfitriones y pasar tiempo en casa con invitados, ya que podrás estar en un sector, pero tener absoluta participación de lo que ocurre en otro.

Al no tener muros o puertas tendrás una visión general de todo lo que ocurre, pudiendo participar de las conversaciones o actividades sin perderte de nada.

Al mismo tiempo, también significa una ventaja para quienes han tenido que compatibilizar los estudios de los hijos en casa y las tareas domésticas, ya que te permite tener mayor control de lo que ocurre, por ejemplo, en la mesa de comedor en caso que sea utilizada como escritorio.

En este departamento con concepto abierto, es muy fácil comunicarse desde el comedor a la cocina.
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Separa con muebles o alfombras

Si bien amamos el concepto abierto, también es importante saber cómo hacer un buen equilibrio entre la amplitud y la definición de espacios.

Una buena manera de conseguirlo es con muebles o alfombras. En el caso de los primeros, una buena idea es incorporar repisas modulares que te dejen ver de un lado a otro. De esta manera, puedes separar ambientes sin cerrarlos por completo, permitiendo además el paso de la luz. Otra alternativa son cómodas o arrimos bajos, que si bien no crean una barrera visual tan evidente, sí te ayudan a delimitar espacios y a generar zonas de tránsito o de paso.

Los biombos también te servirán muchísimo, ya que son fáciles de mover y adaptar según necesites.

Lo mismo con las celosías que se han vuelto tendencia este último tiempo. Súper decorativas y fáciles de instalar, te permitirán separar espacios con materiales naturales y técnicas y diseños tradicionales.

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Por su parte, las alfombras son ideales. Si quieres mantener la idea de un concepto abierto al 100%, entonces usa textiles para crear diferentes espacios y darles personalidad propia a través del diseño y color.

La alfombra y los muebles son buenas maneras para delimitar los espacios en un concepto abierto.
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Usa el color para definir ambientes

Otra buena y efectiva manera de definir ambientes es a través del color de las paredes. Esto puedes conseguirlo de diferentes maneras. Por ejemplo, mantener una base neutra, en tonos cremas o blancos, y pintar un muro de un color diferente para marcar una separación. Por ejemplo, puede ser el del comedor.

Otra alternativa es utilizar una paleta más amplia, en la que cada sector tenga su propio tono. Si vas a recurrir a esta idea, escoge una con colores que “conversen” bien entre ellos y que no generen demasiado contraste para no saturar visualmente. Por ejemplo, puedes escoger uno neutro y otros dos tonos del mismo color, pero diferentes en saturación o luminosidad.

En la fotografía se separa el comedor del living pintando las paredes y el techo de la sala de un color distinto al resto del espacio.
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El concepto abierto llegó para quedarse, sólo basta con echar una mirada a las nuevas casas y departamentos en venta. A nosotros nos encanta por su versatilidad, sobre todo para espacios pequeños. ¿Qué dices tú?

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